miércoles, 22 de febrero de 2017

Yo crecí sin redes sociales

Capítulo 1: Océano de mala leche

Hoy es 16 de septiembre, tengo 25 años y me desperté sin redes sociales.

Capítulo 2: Yo crecí sin redes sociales

Hay gente que construye y muestra lo que no es, hay gente que construye y muestra lo que es y no puede mostrar, hay gente que intenta ser profunda, hay gente que muestra ser frívola, están los provocadores, los graciosos, los tiernos e incluso los que ya no están.                        
Están los que tratan de tener una onda que no tienen, los mirones, los trolls, y los misteriosos.
Están los que agregan y siguen a todo el mundo, los selectivos, los que esperan ser agregados, los que cuentan sus contactos, los populares, los que creen ser populares y los que lo quieren ser.
Están los que buscan diferenciarse, los que se diferencian y los diferentes. Están los ricos, los pobres y los pobres ricos. Los irónicos, los tristes y los suicidas. Los gordos, los flacos, y los flacos o gordos dependiendo de la foto. Los que viven en pose, los naturales, los despreocupados y los antinaturales.

Capítulo 3: Sos mi ídolo

El secreto de la idolatría está en la identificación. Admiran a alguien que sueñan ser ellos mismos, admiran a alguien que sienten que hace las cosas que ellos harían. La admiración, en definitiva, no es mas que la vanidad del perdedor.

Capítulo 4: Si existe un Dios o una especie de justicia

Hay que desatar toda nuestra ira e impotencia en él. Hay que escracharlo, subir fotos y vídeos a las redes sociales. Hay que insultarlo, humillarlo, defenestrarlo, arruinarlo. Ya no nos alcanza pedir justicia, la justicia somos nosotros, los jueces somos nosotros, nadie le dará su merecido. No hay que ser justos, hay que ser impiadosos, no tiene que quedarle nada, tiene que quedar absolutamente destruido. Sino no alcanza, sin morbo no hay justicia, sin daño la condena siempre es injusta.

Capítulo 5: Nuestra historia está llena de secretos, de mensajes escondidos

Saben que comemos, donde vivimos, con quien vivimos, que compramos, que lugares frecuentamos, donde vamos a ir, e incluso, y ésto tampoco es ficción, saben quien será nuestra próxima pareja antes que nosotros. No existe mente paranoica en el mundo capaz de resistir ésto, no existe, no hay forma de que ninguna persona se sienta cómoda con ésta persecución, o si, hay solo un camino: la ignorancia. La gran mayoría de la gente lo ignora, pero mucha otra es consciente y lo acepta, ¿que tiene que sepan donde vivo? ¿que problema hay si saben donde voy? El oro de la modernidad es nuestra información, ¿o no suena raro que sea completamente gratis usar éstos servicios? ¿Con que pagamos? El precio parece ser muy bajo, despreciable, nuestra información, donde estoy hoy, que comí, tomen redes sociales, sépanlo todo. Nadie podrá usar mi información para nada, porque no sirve, porque yo muestro lo que quiero mostrar, que no le sirve a nadie... yo no tengo nada que ocultar... Miren, estoy de vacaciones en Europa, vivo solo y mi casa esta vacía, pero nadie va a hacer nada con eso. Estoy yendo al médico, en ésta ubicación, justo donde hay un centro de salud que casualmente tiene su sistema con las historias clínicas conectado en una computadora con internet. Nadie podrá leer mi historia clínica, estoy tranquilo.
Hola, éstas son mis hijas en la playa, pero nadie usará ésta foto en ninguna página ofreciendo ningún servicio. Ignoremos todo, sino es imposible vivir tranquilos...    
"Mamá decía, no hables con desconocidos, no le digas a nadie donde vivís"

Capítulo 6: Tras las pistas de un melancólico. 

Él era un adolescente rebelde, como todo adolescente. Se rebelaba contra la injusticia y la mentira, y escupía sus verdades con una ira incontenible. No encajaba en los grupos, su boca floja siempre terminaba de arruinarlo todo. El principal problema que tenía era la ira, culpa de la cual se echaban a perder todos los argumentos que diera por más que fuesen válidos. No quedaba claro en ese entonces de donde venía esa ira incontrolable. Con el tiempo, con los años se fue dando cuenta que su postura no lo conducía a nada, que debía cambiar eso de las verdades por aquello otro de las mentiras, y eliminar definitivamente lo de la ira. Que difícil. Pero lo más difícil no era lo de la ira, sino lo de las verdades. No decirlas lo hacia sentir que se traicionaba a si mismo.
Fue pasando el tiempo, fueron pasando los años hasta que definitivamente aceptó que debía cambiar, al menos en apariencia, al menos hacia afuera. Fue así como se convirtió en un gran mentiroso, en un gran simulador, ya no decía verdades, ya no tenía ira. Por un lado sentía orgullo de que aquella rebeldía adolescente no era eso, es decir, no era rebeldía adolescente, no era una postura sino que eran sus principios. Y por el otro lado sentía vergüenza de tener que ocultarse para pertenecer. Pero para ser él mismo, con sus verdades existían solo 2 posibles caminos: uno era la marginalidad... y el otro el suicidio.
Freud decía que el sueño es la liberación del espíritu, y él decía que la muerte es el sueño eterno.

Capítulo 7: Esteganografía

La esteganografía trata el estudio y aplicación de técnicas que permiten ocultar mensajes u objetos, dentro de otros, llamados portadores, de modo que no se perciba su existencia.

 - Yo te lo estoy diciendo todo, el tema es, que vos no lo sabes leer, no sabes escuchar... Quien sabe... 
- ¿Que es ese piano?
- Es Chopin. Acá siempre suena Chopin. Es increíble como cambia todo cuando empezas a ver el mundo a través de su piano.
- Me cuesta seguirte...
- ¿Que?
- Digo, que a veces es difícil entender, seguir o relacionar las cosas que decís...
- No creas, soy bastante simple. Lleno de mensajes también, pero simples. ¿Te acordas de la batalla naval? A5, D3, B7, ¿hundido?
- Si, como no me voy a acordar...


Capítulo 8: Ropa pasada de moda que está de moda

Nos unimos en las redes, para complotar o lograr algún bien común. Y fracasamos. Siempre fracasamos. Porque lo verdaderamente importante no está ahí, nunca lo estuvo ni lo va a estar...



lunes, 12 de octubre de 2015

La reja interior (después del impresionismo)

Personajes:
Gato: Hombre bajo, 1.60 aproximadamente, morrudo, entre 70/80 kg. Voz grave. Se viste con traje blanco.
Voz: Es una voz en off. Suave. Excelente dicción y pronunciación. Habla pausado.
Conejo: Alto, como de 1.90, extremadamente flaco, ligeramente encorvado. Voz suave. Tiene un monóculo y una galera.
Alicia: Entre 1.70 y 1.75. Menuda. Piernas largas. Pelo lacio rubio hasta la cintura. Ojos grandes y claros. Voz aniñada. Lleva puesto un vestido celeste.

Escenario: Dividido en 2. Del lado más cerca al público una habitación, común y corriente, una cama de una plaza sobre el costado izquierdo. Del lado más lejos, siempre visto de frente, un parque cubierto de nieve. La división es un ventanal/recuadro que ocupa todo el ancho del escenario y llega hasta los 5 metros de alto. Pasan de un lado al otro a través del ventanal. 
Alicia está acostada en su cama durmiendo.

Voz: En la tierra de Alicia los sentimientos fluían de forma constante, nada podía detenerlos jamás. Esto generalmente era bueno, pero por momentos ella deseaba no sentir más. Se preguntaba cómo sería si al menos por un día no lograra sentir. Fue así, como el día de su cumpleaños número 25 pidió 3 deseos, o mejor dicho, pidió un deseo, y en los 2 restantes pidió que se cumpla el primero. No habría forma de que falle así. Su deseo fue no sentir nada, por un día...
(Alicia se mueve y comienza a representar lo que va relatando la voz en off)
Al día siguiente al despertar hacía frío, mucho frío. Se levantó de su cama, fue hacia la ventana y todo el paisaje estaba cubierto por nieve. Era lo más hermoso que había visto jamás. Salió corriendo y se tiró sobre la nieve mirando el cielo. Cerró los ojos un segundo y volvió a abrirlos.
Alicia: ¿Que pasa conmigo? (pausa) ¿por qué no estoy feliz? ¿O contenta o algo?.
(Entra el Conejo por la derecha con sus dos manos cruzadas en su espalda)
Conejo: Que ridículas se vuelven algunas situaciones cuando no hay sentimientos... ¿no Alicia?
(Alicia se reincorpora asustada. Mira alrededor y ve al Conejo).
Alicia: ¿Quién me habló?
Conejo: Que ridículo se vuelve el amor...
(Alicia escucha hablar al Conejo y no lograba salir de su asombro).
Alicia: ¿Un Conejo que habla? ¿Me estaré volviendo loca?
Conejo: No Alicia, ésto tiene que ver con tu deseo de anoche...
Alicia (asustada): ¿Vos escuchas lo que pienso?
Conejo: Si, puedo saber todo lo que pensas, aunque no puedo saber lo que sentís, pero como ahora no sentís podemos decir que se todo de vos... chanchita...
Alicia: ¿Chanchita?
Conejo: Te dije que sé todo lo que estás pensando...
Alicia: Oh... creo que tengo miedo... Pero, ¿cómo puedo tener miedo si se supone que no siento?
Conejo: Ésto funciona así Alicia, antes sentías cosas, pero no sabías que nombre tenían, por ejemplo cuando sentías amor no sabías si era amor, si era cariño o que era... tenías la lata pero sin la etiqueta, ahora es al revés, tenes la etiqueta, sabes que una situación así te genera miedo, pero no tenes la lata, y obviamente tampoco su contenido...
(Entra el Gato desde la izquierda. Alicia está de espaldas)
Gato: Perdón, ¿interrumpo algo?
Alicia: Un Gato!
Conejo: Ridículamente vestido
(El Gato se mira a si mismo).
Gato: ¿Que tiene? estoy elegante.
Alicia: Claro que sí, lo estás
Gato: Gracias Alicia, ¿te parezco excitante?
(El Conejo ríe. Alicia se pone incómoda).
Alicia: No lo sé...
Gato: ¿Te queres acostar conmigo?
Alicia: Que grosero que sos
Conejo: Sí que lo es...
Alicia (mira su reloj): ¡Pero que tarde es!
(El Gato y el Conejo se miran)
Conejo: ¿Tarde? ¿Tarde para qué?
Alicia: Es que... creo que me olvidé de...
Gato: ¿De vivir?
Conejo: Ohhh... eso sí suena grave...
Alicia: No, es que... ésto sí que es raro
Conejo: ¿Qué es lo que te resulta raro Alicia?
Alicia: No sé... todo... No solo no siento, sino que tampoco puedo hablar, es como si no fluyeran mis palabras...
Gato: ¿Tenes boca?
Alicia: Si
Conejo: Tenes voz...
Alicia: Si
Gato: ¿Y por qué no hablas?
Alicia: Hablo, pero no me escuchan
Conejo: Te escuchan, pero no te entienden...
Gato: ¿Quiénes?
Conejo: No sé...
Alicia: ¿Dónde estamos?
Gato: No sé... ¿es un parque?
Conejo (al Gato): ¿Quién sos?
Alicia: ¿Nadie va a responderme ninguna pregunta?
Conejo: ¿Por qué habríamos de hacerlo?

Alicia: No lo se...
Gato: ¿Y entonces?
Conejo: Entonces que
Alicia: Es desesperante no saber nada...
Conejo: ¿Pero qué es lo que necesitas saber?
Alicia: No lo sé...
Conejo: ¿Y entonces?
Alicia: Entonces que
(El Gato empieza a caminar impaciente)
Conejo: Dijiste que es desesperante no saber nada... eso significa que hay algo que queres saber...
Alicia: Bueno, bueno, ¿cómo sigue esto?
Conejo: Definime "ésto"
Alicia: Esta charla, esta conversación...
Conejo: ¿Lo es?
Alicia: ¿Y que es sino?
Conejo: ¿Por qué necesitas rotular todo?
Alicia: Porque me desespera la incertidumbre...
Conejo: Calmate...
Alicia: Dame calma
(El Gato sale de escena. Alicia y el Conejo se abrazan)
Conejo: ¿Así está bien?
Alicia: Si
Conejo: Dejate llevar...
Alicia: ¿Cómo hago eso?
Conejo: ¿Cómo pensas hacerlo?
Alicia: No se me ocurre...
Conejo: ¿Que necesitas hacer para saberlo?
Alicia: No sé… ¿pensar?
Conejo: Vas mal...
Alicia: Y que tengo que hacer...
Conejo: Nada. Dejarte llevar... ¿nunca te dejaste llevar?
Alicia: No
Conejo: ¿Y por qué?
Alicia: No sé...
Conejo: No sabes nada… Pensa...
Alicia: ¿Pienso o no pienso?
Conejo: Depende...
Alicia: De que
Conejo: De lo que quieras hacer, en este caso... ¿por qué no te dejas llevar?
Alicia: ¿Por miedo?
Conejo: ¿Miedo? ¿Solo eso te lo impide?
Alicia: ¿Solo eso? ¿Sabes que es sentir miedo?
Conejo: No. Que es
Alicia: Es algo que te congela, te paraliza, no te deja actuar... no te deja mover...
Conejo: Movete, quema el miedo, descongelate...
Alicia: Como si fuera tan fácil...
Conejo: Mas fácil es quedarte aterrada en un rincón como una nenita asustada...
Alicia: Que crueldad
Conejo: ¿Crueldad? Estoy intentando sacudirte para que reacciones... ¿no te das cuenta que sos todo lo que soñaste no ser?
Alicia: Y vos que sabes...
Conejo: Yo lo sé porque soy como vos...
Alicia: ¿Como yo? Ja. Es lo más ridículo que viví en mi vida... un Conejo que habla... ni siquiera sos real...
Conejo: Quizás necesites de ésto para evadir la realidad... esa realidad que no soportas... esa incertidumbre, esa confusión, esa duda que...
Alicia: Me desespera...
Conejo: ¿No tenes otra palabra que no sea desesperación en tu vocabulario? Ya lo dijiste como mil veces...
Alicia: No exageres...
Conejo: No lo hago, me cansa...
Alicia: ¿Y entonces?
Conejo: Y entonces que...
Alicia: No sé, como sigue esto...
Conejo: Dejate llevar
Alicia: Otra vez... ¿Y vos no tenes alguna frase menos cliché que esa? La verdad es que no me da nada de esperanza...
Conejo: No necesitas esperanza, al contrario... necesitas desesperanza...
Alicia: No entiendo...
Conejo: La esperanza te arma un escenario, generalmente idealista, uno va en busca de ese sueño, de ese ideal, pero lo cierto es que nunca es así, rara vez las cosas terminan siendo como uno lo imaginó. La desesperanza en cambio, es más constructiva, porque del vamos uno no tiene nada... ni siquiera esperanza... entonces sabe que tiene que construir, que tiene que rearmar, que de alguna manera tiene que tener la suficiente fuerza como para arrastrar su vida desesperanzada... y no tiene nada que perder, porque simplemente no tiene nada... Lo mejor que te puede pasar en la vida es la desesperanza...
(Aparece el Gato)
Gato: Viven en la desesperanza, evaden la realidad porque no la soportan y después te dan lecciones de cómo vivir... te dicen todo lo que ellos nunca van a poder hacer...
Conejo: Que decís Gato...
Gato: “Casi siempre lo mejor de la vida consiste en no hacer nada en absoluto, en pasar el tiempo reflexionando, rumiando todo ello. Quiero decir pongamos que alguien comprende que todo es un absurdo, entonces no puede ser tan absurdo porque uno es consciente de que es un absurdo y la consciencia de ello es lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista.” Lo dijo Charles Bukowski...
Conejo: Me impresiona, ¿y que tiene que ver con todo ésto?
Gato: ¿Como que tiene que ver? "Lo mejor que te puede pasar en la vida es la desesperanza", ¿no es eso un pesimismo optimista?
Conejo: La esperanza es ficticia... la generan las películas y los cuentos... (Recita) La sangre fluye, y solo fluye, cuando te la hacen hervir, recién ahí sentís que circula dentro tuyo... quien siente eso vive, quien genera eso, sabe vivir...
(Silencio)
Alicia: No necesariamente un generador de eso sabe vivir...
Conejo: ¿Qué significa?
Alicia: Muchas veces quienes generan eso desean eso, pero no lo hacen, no lo llevan a cabo por diferentes motivos... en cierto sentido son como generadores de fantasías... te cuentan el cuento, y después te cierran el libro... y el cuento no está más...
Conejo: Que triste...
Alicia: Muy triste... pero lo más triste es que dan esperanza, y no hay peor cosa que dar esperanza
Conejo: Si la esperanza es ficticia quiere decir que no la tienen...
Alicia: La tienen, pero no la creen, saben que es un cuento... viven en la desesperanza...
Conejo: ¿Y cómo puede un desesperanzado generar esperanza?
Gato: Mintiendo...
(Sale de escena)
Alicia: No. Viendo por la rendija de su desesperanza...
Conejo: No entiendo...
Alicia: La desesperanza sería la no-esperanza, la negación de la esperanza entonces, quizás, en el fondo del desesperanzado, debajo de todo su pesimismo, y de todos sus miedos haya esperanza...
Conejo: Eso es muy optimista... ¿y cómo alguien podría pasar de la desesperanza a la esperanza? ¿Cuánto podría tardar en lograrlo?
(El Gato mira con detenimiento el marco de la ventana, contemplándolo exageradamente)
Alicia: Había esperanza, y había desesperanza... casi al mismo tiempo... ¿Ese mural que imaginó, existirá? ¿O sería una ilusión?
Conejo: Tendríamos que saber si llegó al final del camino para verlo...
Alicia (enojada): Yo estoy donde empecé, no puedo ver nada... ni quiero ver nada, quiero vivir mi vida vacía calma y sin sobresaltos, quiero acostarme sin tener una sola idea en mi cabeza...
Conejo: Esperando morir...
Alicia: No. Esperando nada. No hay esperanza ni desesperanza. No hay nada. O si, indiferencia, apatía...
Conejo: Uno no puede cambiar lo que es Alicia... y aunque quieras vivir una vida tranquila,  sin sobresaltos, aunque quieras vivir anestesiada una vida sin sentido lo buscas todo el tiempo... viviendo en la negación, en la no esperanza,  en el no sentido... a todo lo que busques le vas a poner el no adelante, fingiendo que no existe, creyendo tu propia mentira, pero mientras vivas historias, mientras el signo de interrogación gigante que hay sobre tu cabeza no se vaya no vas a tener paz... porque buscas una respuesta, una sola y los 2 sabemos cuál es...
Gato (los mira a ambos): ¿Cuál es?
Conejo (al Gato, tomándolo del traje): No podemos dejar de escapar... porque si dejamos de hacerlo, si nos frenamos... ella nos alcanza… 
Gato: Pero estoy quieto, siempre en el mismo lugar...
Conejo: No estás quieto, estás en continuo movimiento, estás cambiando todo el tiempo...
Gato: No lo noto, me veo siempre igual, apuesto, joven, brillante... pero, me siento siempre igual...
Conejo: Es eso que nunca se va...
Gato: Ya entiendo que es lo que va cambiando constantemente
Conejo: A la noche se siente, hasta tiene olor... ¿Y por qué la noche? ¿Qué es lo que tiene la noche? En principio oscuridad, pero tampoco es eso... o por lo menos no es lo único... la oscuridad en sí misma no genera nada, no ves nada, te quedas a esperar que pase, a que haya luz, pero lo que uno siente en realidad no es angustia... El problema empieza con la aparición de la luz, con la aparición de la penumbra, es eso lo que tiene el no sé qué... El viento, sobre todo, si trae consigo el aroma de alguna flor, colabora... el aire libre... Aire libre, noche, olor, penumbra... de solo pensarlo no lo puedo soportar...
Gato: A mí no me pasa eso...
Conejo: Porque a vos te enseñaron que lo oscuro es malo y que la luz es buena. Te enseñaron a evitar la oscuridad para no hacerte daño... Yo aprendí a caminar en ella, a ver en ella... y no es tan mala... solo que los cobardes le hicieron mala fama. Los que no quieren ver, los que no pueden ver...
Alicia: Yo veo a través de mis sueños...
Conejo: Estás en uno...
Alicia: Estamos hechos de sueños...
Conejo: Estamos hechos de sueños, de ilusiones, de anhelos... 
Gato: Casi que parece que te estás intentando convencer a vos mismo...
Conejo: ¿Qué pensas vos Gato?
Gato: El secreto de una vida feliz es no profundizar en nada. Toda cabeza hueca es feliz, es la regla fundamental de la vida.
Conejo: Triste...
Gato: No, feliz, eso es lo que no podes entender...
Conejo: Que los fantasmas del pasado queden guardados siempre en su lugar, y enterrados para siempre.
Gato: El pasado tampoco es el problema, el problema es el análisis... esa es la raíz de todos los problemas... 
Si se larga una lluvia torrencial, no te mojes... Si se incendia tu hogar, no te quedes... Si ves a tu lugar de trabajo desmoronarse, no sigas... Es simple... hay que seguir adelante...
(Alicia y el Conejo entran a la habitación y se acuestan. El Gato se va.)
Alicia (en voz alta sentada en la cama): ¿Que hago acá con éste Conejo? ¿Por qué no se va? ¿Tengo que abrazarlo para que no piense que soy una fría? ¿Queda mal si le pido que se vaya? ¿Qué le digo? ¿Por qué busco de quien enamorarme todo el tiempo? Ya sé, le voy a decir que estoy enamorada de otra persona. (Al Conejo) Conejo...
Conejo: No hicimos nada Alicia, me puedo ir si queres...
(Silencio)
Alicia: No te vayas Conejo, abracémonos...
(El Conejo se levanta)
Conejo: ¿Quién las entiende a ustedes? Me voy... Deberías tener más claro lo que buscas...
Alicia: Busco mi último hombre...
Conejo: Y no es ésta la manera en la que lo vas a conseguir...
Alicia: ¿Por qué lo decís?
Conejo: Porque soy un Conejo Alicia, y vos buscas un hombre no un Conejo...
Alicia: Pensé que ibas a decir algo menos obvio...
Conejo: Es que las mujeres como vos buscan Conejos por nuestra fama...
Alicia: ¿Cual fama?
(El Conejo se va)
Alicia: No te vayas Conejo, no quiero quedarme sola...
(El Conejo sale de escena. Aparece el Gato de abajo de la cama)
Gato: Que desilusión... ni un gemido Alicia... ¿En que estabas pensando?
Alicia: No sé... no puedo sentir... solo pienso, y si pienso no puedo...
Gato: No te mientas Alicia... sabes muy bien que te pasó...
(El Gato se sube a la cama)
Alicia: Eso fue lo que me pasó...
Gato: No Alicia (le toca el pelo), no hay atracción entre ustedes, se nota, no hay química... Vos no necesitas un hípster intelectual, vos necesitas un Gato de barrio, experimentado, sensual, sexual, potente, vigoroso, vital, macho...
Alicia (le saca la mano al Gato): Lo único que necesito es que te vayas
(El Gato se levanta enojado de la cama. Tiene puesta una bota de yeso en una de sus piernas)
Alicia: ¿Qué te pasó?
Gato: Me golpeé con la realidad, y me rompí una pata.
Alicia: Pobre Gato, te debe haber dolido mucho eso...
Gato: Solo la realidad...
(El Gato sale de escena. Alicia se acuesta y se queda dormida en la cama. Luego de unos segundos se despierta sobresaltada.)
Alicia: Sueños, de eso estamos hechos...
(Entran el Gato y el Conejo, pero están afuera, en el parque)
Conejo: Hay un instante en nuestra vida en que ella se ilumina, y esa luz te despierta, esa luz te hace ver el camino, te deja ver lo real... porque todas las cosas mienten, empezando por nosotros mismos...
Alicia (desde la cama sin mirarlos): Despertas del sueño...
Conejo: Claro
Alicia: Pero seguís en el sueño, sueños dentro de sueños, de eso se trata, es lo que lo hace infinito, es como el karma, un sueño, despertas, pero no despertas en realidad, despertas de ese sueño, entonces siempre estamos atrapados dentro de nuestros sueños, ¿y cuando es real? ¿y cuando se hace real?
Conejo: Cuando despertas
Alicia: Pero no despertamos nunca
(El Gato sale de escena, el Conejo entra con Alicia quien está mirando la nada.)
Conejo: ¿Que ves Alicia?
Alicia: Un bosque
Conejo: ¿Y que hay en ese bosque?
Alicia: No lo sé...
Conejo: Pero algo tiene que haber...
Alicia: Quizás...
Conejo: Dame la mano...
(Sentados en la cama de la mano)
Conejo: Vamos a recorrerlo... detrás de todos estos árboles está el mundo
Alicia: Espera...
Conejo: ¿Qué pasa?
Alicia: Tengo miedo...
Conejo: Miles de sentimientos corriendo por tu cuerpo, pero sin un nombre que ponerles... los sentís, pero no sabes cómo se llaman, son sentimientos mudos... sin voz...
Alicia: No puedo sentir...
Conejo: Estamos vivos... pero no nos damos cuenta, estamos despiertos, y tampoco nos damos cuenta… No sabemos nada de vivir…
(Alicia se suelta la mano)
Alicia: Espera…
Conejo: ¿Qué pasa?
Alicia: Vos estás drogado
(Entra el Gato)
Gato: Oh no! ya te descubrieron
Conejo: Eso no es cierto, yo te amo
Alicia: Yo también te amo
Gato: Mejor me voy
(El Gato sale de escena. Alicia y el Conejo van a la cama. Se sientan. Se toman de la mano. Se miran enamorados)
Conejo: Te amo
Alicia: Yo también te amo
(Silencio)
Alicia: Te amo
Conejo: Yo también te amo
(Silencio más largo)
Conejo: ¿Te dije que te amo?
Alicia: Yo también te amo. 
(Silencio más largo)
Alicia: Te amo, ¿sabes?
Conejo: Yo también te amo, mucho, mucho
Alicia: No, yo te amo más
Conejo: No, yo te amo más
Alicia: No, yo...
Conejo: A ver, ¿hasta dónde me amas?
Alicia (señalando el cielo): Hasta allá, y más allá también
Conejo: Eso no es nada, yo te amo hasta mucho más allá, es claro que mi amor es mucho más grande
Alicia: Eso no es cierto, yo te amo mucho, pero mucho más
Conejo: No, yo te amo mucho pero mucho más
(Silencio mucho más largo)
Conejo: ¿Hoy te dije que te amo?
Alicia: No, creo que no
Conejo: Te amo
Alicia: Yo también
Conejo: Vos también que
Alicia: Yo también te amo
Conejo: ¿Mucho?
Alicia: Muchísimo
Conejo: Yo también te amo muchísimo
(Silencio mucho más largo)
Alicia: No sabes todo lo que te amo
Conejo: Yo también te amo
Alicia: ¿Mucho?
Conejo: Muchísimo
Alicia: Abrazame
(Se abrazan y quedan abrazados un rato largo)
Alicia: ¿Me amas?
Conejo: Con todo mi corazón, ¿vos?
Alicia: Yo también te amo
(Siguen abrazados. Silencio larguísimo)
Conejo: Te amo
Alicia: Yo también te amo
Conejo: Pero yo te amo más
Alicia: No, yo
(Entra el Gato)
Gato: ¿Se pueden callar de una vez?
Conejo: Resentido
(Se dejan de abrazar)
Gato: ¿Resentido?
Conejo: Si, no podes ver a la gente amarse en paz
Gato: La escena es deprimente (burlonamente) Te amo, yo también, yo más, no, yo... ¿No se dan cuenta que están aburridos? ¿No se dan cuenta que no hay nada? ¿Cuánto tiempo más pueden estar así?
Conejo: No entiendo
Gato: Claro, ¿sienten?
Alicia: No
Gato: ¿Y entonces como saben que se aman?
Conejo: No lo sé, quedaba bonito... el guión exigía una escena de amor
Alicia: Y pensamos en una típica...
Gato: La típica parejita feliz que está todo el tiempo diciéndose te amo
Conejo: No sé si feliz...
Alicia: Creo que es demasiado...
Gato: ¿Y por qué no podrían ser felices?
Conejo: No lo sé... ¿se puede amar y ser feliz?
Alicia: Nadie dijo que nos amamos...
Conejo: ¿No?
Alicia: ¿Se puede decir te amo y ser feliz?
Gato: Claro que se puede, ¿por qué no?
Conejo: Estás muy optimista, me asusta, ¿qué tramas?
Gato: Ella no tiene nada que te atrape... o si... quizás un hijo tuyo...
Conejo (sorprendido, aturdido): ¿Un hijo mío? Alicia!!!
Alicia: Conejo!!! No quise, perdón
Conejo (confundido): ¿Pero en qué momento?
Alicia: ¿En qué momento que?
Conejo: En qué momento lo concebimos
Gato: La magia de las fábulas...
Conejo: Oh, claro... ¿y ahora que vamos a hacer?
Alicia: ¿Como que vamos a hacer?
Gato: Claro, ¿cómo que van a hacer? ¿Que dicta la moral en estos casos?
Conejo: ¿Moral? Los Conejos no tenemos moral...
Gato: Olvidé ese detalle... Alicia, estás en problemas...
Alicia: Oh no, otra vez no
Gato, Conejo al unísono: ¿Otra vez? ¿Cómo otra vez?
Alicia (desconsolada): Tengo otros 3 hijos…
(Gato y Conejo salen de la escena corriendo)
Alicia: Hombres…
(Se acuesta. Al rato vuelven a entrar el Gato y el Conejo)
Conejo: Alicia, despertate
(Alicia se despierta, ve al Conejo y sonríe)
Alicia: Conejo! Que alegría verte! ¿Viniste a pensar el nombre de nuestro hijo?
Gato y Conejo se miran y dicen al unísono: ¿Hijo?
Conejo: ¿Qué hijo?
Alicia: Pero hace un rato te conté, o el Gato contó… (dubitativa) cuando nos dijimos que nos amábamos…
Conejo: ¿Amábamos?
Gato: Sería un sueño
Alicia: Pero parecía muy real
Conejo: Era un sueño, definitivamente…
Alicia: Pero…
Gato: Un sueño
Alicia: Pero…
Gato: Sueño
Alicia: Pero
Gato: Sueñoooooooooo
Alicia: Pero
Gato (gritando): Sueñooooooooooooo
Conejo: Es la impunidad de las obras de teatro…
(El Conejo chasquea los dedos y cae un mural de “La silla de Van Gogh” que ocupa todo el ventanal a lo ancho y tiene 5 metros de alto. Todos se paran frente al mural conmovidos. Silencio largo.)


Gato: Guau
(El Conejo lo mira)
Conejo: ¿Guau?
(Se miran)
Gato: Tenes razón
(Vuelven a mirar el mural)
Gato: Miau
Conejo: ¿Que ves Alicia? Decime que ves por favor, es la única manera de salir de éste sueño...
Alicia: ¿Sueño?
Gato: Si Alicia, yo soy un Gato onírico y él un Conejo onírico.
Alicia: ¿Son hermanos?
(Conejo y Gato se miran)
Conejo: Eh.... (tenue) si... ¿Que ves Alicia?
Alicia: Una silla
Gato: Contundente… irrefutable, certero
Conejo: Claro… y digamos, más simbólicamente… ¿Qué ves?
Alicia: Una silla vacía…
Gato: Lapidario, indiscutible...
Conejo: Vacía…
Gato: ¿Cómo ronda esa palabra, no?
Conejo: Somos una silla vacía, en soledad, luchando constantemente contra ese vacío intenso que no se llena con nada, buscamos, buscamos y buscamos... luchamos, nos desangramos por nuestros sueños, pero acá estamos... vacíos, en soledad, mirando alrededor... la nada, rodeados de gente ciega que camina por la vida ciega, que no se frena, que no se detiene..  gente vacía que no lo sabe... niños vacíos que nacen todo el tiempo con sus almas puras, listas para ser contaminadas por padres impuros, contaminados, perdidos, condenados a no romper nunca ese trágico destino que no quieren torcer, que no logran torcer, que no pueden torcer... Estamos manchados, estamos marcados con la cruz de nuestros destinos, con la marca de fuego feroz tatuada en nuestra oscura alma que no logra salir a la luz... Y no hay desesperación, no hay angustia ni melancolía ni nada que la pueda hundir más, porque ya está hundida, necesita luz, pero sobre todas las cosas necesita ser libre... libre de todo sentimiento, como esa silla... Vos hoy estás siendo libre, yo te hago libre, porque ya no sentís…
Alicia: Pero estoy paralizada, racionalmente desbordada...
Conejo: Es todo lo mismo Alicia, la cabeza racionaliza sentimientos, piensa en eso, y si sigue pensando no hay forma de liberarse
Alicia: ¿Y cómo tengo que hacer?
Conejo: No lo sé, vos lo sabes
Alicia: No encuentro respuestas
Conejo: Están dentro tuyo
Alicia: Es que no puedo ver
Conejo: No podes ver porque está oscuro,  necesitas clarificar, y para hacerlo tenes que salir de todo éste mundo que te contamina…
Alicia: ¿Y cómo salgo? Si vivo en él
Gato: Suicidate
Alicia (aturdida): ¿Cómo?
Gato: Que te suicides, es la única forma en la que vas a ser libre
Alicia: No te olvides de mí Conejo
Conejo: Nunca Alicia, nunca... vos siempre vas a vivir en mí y yo siempre voy a vivir en vos, y si algún día miras dentro tuyo y yo ya no estoy, no te preocupes... sino más bien todo lo contrario, porque cuando eso pase, yo no voy a ser más un sueño ni una fantasía... Voy a ser real, voy a ser libre... vamos a ser libres, y el ideal forjado por una necesidad recién ahí tomará vida propia, recién ahí voy a aparecer como una figura independiente, como un individuo único e irrepetible separado de vos... Y ese será el momento de separarnos, para siempre, el uno del otro… de olvidarnos, como si nunca hubiéramos existido…
(El Conejo y el Gato salen de escena. Alicia se acuesta. El mural comienza a subir. El paisaje de afuera es el mismo pero sin la nieve. Luego de unos minutos entra el Conejo pero como humano con una torta de cumpleaños con el número 26. Se sienta al lado de la cama. La despierta a Alicia quien se sobresalta. Alicia va para afuera y repite la escena del principio. Vuelve a entrar. Recorre la habitación en silencio largos minutos. El Conejo la mira con la torta en la mano.)
Alicia: ¿Somos felices?
Conejo: Claro que sí, tenemos 2 hijos hermosos
Alicia: ¿Y cuando los puedo ver?
Conejo: Pronto Alicia, vení sentemonos
(Se sientan en la cama)
Alicia: Pero no puedo sentir...
Conejo: Ya vas a poder
Alicia: ¿Y cuándo?
Conejo: Cuando dejes de ser una maldita loca
Alicia: O cuando la gente como vos deje de encerrar lo distinto...
Conejo: Lo distinto... ya hablamos de esto
Alicia: No hay un mundo...
Conejo: Si. Hay un mundo. Uno solo... el otro solo vos lo conoces... solo vos lo entendes...
Alicia: El mundo que yo siento existe, el mundo en el que yo vivo es el que alimenta los sueños y la esperanza de mucha gente...
Conejo: No hay esperanza, Alicia... ni sueños... allá afuera está todo decidido...
Alicia: No lo puedo soportar
Conejo: Por eso estás acá…
Alicia: ¿Se supone que el encierro me va a ayudar en algo?
Conejo: Encierro, pastillas… hasta que saques esas ideas locas de tu cabeza
(El Conejo se va. Alicia se acuesta. Entra el Conejo nuevamente como humano. Con una torta con el número 27. Se sienta junto a la cama de Alicia.)
Conejo: Alicia
(Alicia se despierta)
Alicia: Mi amor… viniste
Conejo: ¿Sabes que día es hoy?
Alicia: Hoy es mi cumpleaños
Conejo: Estamos en Septiembre…
Alicia: Ya pasó Agosto…
Conejo: Vivamos hoy, hoy es Septiembre, ni siquiera puedo pensar que pasará en Octubre…
Alicia: Yo te llevé de mi mano todo este tiempo… y fui tu compañía, fui tu luz durante todo este frío invierno de soledad y misterio… fui tu guía, en esta ciudad vacía, despoblada de sentimientos… donde los lamentos pasaron a ser lamentos, la tristeza fue tristeza, y el amor… el amor fue veneno, veneno mudo, veneno sin voz que no podía escupir los gritos desgarradores que decían que este viaje por el centro de tus ojos era en vano… Porque me mirabas con desprecio, con lástima, con sorna… creyendo que lo tuyo era mejor que lo mío, y que vos entendías algo de la vida y yo no…
Pero en Mayo fui libre, y tuve mi licencia para hacer lo que tuviera ganas en el momento que tuviera ganas… y sin embargo, no hice nada…
Conejo: Y esperaste a Octubre, y viniste a tomar mi mano para que te guíe en el camino a pintar ésta vida gris con los colores de mi alma
Alicia: No necesito guía, ni acompañante ni nadie que me diga lo que tengo que hacer… Hago lo que quiero… Sos vos el que viene a ver si puede resucitar…
(Se quedan mirándose a los ojos un largo rato. Entra el gato como humano vestido de médico.)
Gato: ¿Qué les dije? Acá está…
(Entran 2 enfermeros que van hacia el Conejo para ponerle un chaleco de fuerza)
Conejo: No! No! Por favor no!!!
(El Conejo intenta resistirse aunque finalmente logran ponerle el chaleco. Alicia permanece inmóvil en la cama.)
Conejo (mientras se lo van llevando y se va resistiendo): Alicia!!!
Gato (al Conejo): Terminá de molestar a ésta mujer que ni siquiera se llama Alicia…
Conejo: Mientras te mire a los ojos y te encuentre, tenes que saber que…
(Salen de escena el Conejo, el Gato y lo enfermeros)
Alicia (mira hacia la salida): que no se rompió… y que cuando ya no te encuentre el olvido habrá venido, y seremos libres…
Voz: Cuando el cielo estaba en la tierra, mi ancla se clavó a tu paso intentando no volver a despegarme de tu lado... La ilusión, las cartas, daban que todo sería un legítimo cuento de amor construido en cartón...
La ampolla me explota, la herida es la marca del fuego de tu amor... y duermo pasionalmente... solo... y solo veo la realidad de ser mejor de lo que fui.
Brillo y desazón, la contradicción de la brega amorosa... rompiendo las reglas del juego en mi cara, corono mi vida para tu vida... pero no tengo vida....
Caras cortadas, himnos separan, certezas difusas, y mi ego no tiene cura...
Cielos derrocados en la vida naufragante, y es en las crisis cuando sacamos las verdaderas y malas reacciones...
Tu eterna alusión me llevo a ser lo que soy hoy... perfecto... idiota
Es mi anorexia de estilo la que me vuelve un vulgar refrán viejo y conocido... estoy serio y me río por dentro y corro en el bosque de la sabiduría, intento alcanzarla... pero no puedo
Y en el fracaso de no volar tan alto y ver esa cima inalcanzable dejo de ser especial... y soy un maniático enfermo y tengo mis alas con agujeros...
Ser libre!!! Bajo pecado consumado...
Un comienzo de hadas, duendes y fantasías... fabulosas... un toque de estilo para éste nuevo que vino... pero no es lo mío, es simple la vida para mí...
En los principios la magia de ser joven... la vida armada como rompecabezas... y las piezas encontradas entre ninguna certeza...
Todos los días la sorpresa de ver lo nuevo del diario en medio del desmantelamiento del amor, y miro y busco... una pista, una entrega, un ilusión verdadera...
Con la razón en la cabeza y el corazón en la razón construyo un mundo que nadie imagino... porque es inimaginable... la fiesta se termina cuando los invitados mueren de esperanza inalcanzable...
Las flores brotan de mi pecho dormido en ese cajón probado con burdo desenfado de antemano... y suena el teléfono, ¿alguien espera un llamado? creo que debo atender...
No me busquen, debo despedirlos hasta un nuevo renacer... 
Cuando escuche el ancla despegarse de la tierra para marcar nuevos rumbos, la libertad dejará de echarse de menos...
Un largo tiempo busqué estremecerme dentro tuyo... tirado en la nube de placer me volví un noble campesino de una humildad insoportable... estaba quieto como felpudo... estaba alarmado de tener que salir a ver el cielo... pensé que era el final... y me asusté... pensé que era el final... y no pude evitarlo...
Ésto es todo lo que quiero hacer... y minuto a minuto juntar mis sueños y tirarlos al mar de donde algún día partió mi nave.... y parto nuevamente buscando nuevos rumbos...
Adiós... felices sueños... si es que se puede soñar
Fin.